martes, 10 de junio del 2008 a las 01:29
Matilde Lloria
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Niños del suburbio Matilde Lloria
Trepando por el aire del júbilo prohibido se enfrentan a su suerte. La tibieza de sus jóvenes ansias se reparte en arroyos secretos. Con su leve resonancia dan paso a la esperanza aunque el pan escasee, y la alegría, no tenga ruiseñores en sus ramas. Ellos, los olvidados, apagados contra la luz del manantial que nutren, encienden ese azul que prevalece largamente en el mar, en la celeste vecindad de los sueños que navegan hacia el tiempo de estrellas alcanzables. Tenazmente, los niños del suburbio, se acercan al lugar de alguna dicha en la que tiene parte. Y reclaman a golpes, dentelladas, ramalazos de sangre palpitante y densas ráfagas de silencio. Nos quitan su destino rebosante de cauces y hondas voces. Tienen alrededor, cuando despiertan, su jornada de sombra, aunque esté el día con su sol derramado sobre el pecho y, aquilatando el dolor y sus ortigas, un ángel invisible ande entre ellos.
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